20 noviembre 2011

08 noviembre 2011

21 octubre 2011

In case of bad weather









sentados bajo un cielo de plomo
deseamos morir sobre el sofá
retraídos en esta corteza inmóvil

nos enterramos en colchas fúnebres
con sangre de cereza por todas partes
y los teléfonos no dejan de sonar

sacrificadas
nuestras cabezas
adormecidas
nuestras manos
agarrotados
nuestros sexos imbéciles

los tejados se vienen abajo
y hace frío en esta casa
los pasatiempos caducan
sin novedad como alimento

no hablo del azar encerrado
entre dos mitades de una noche
ni del fácil juego sucio de la piel
escribo de apetitos imposibles
porque sé que espero más
de lo que jamás podrá darme

de su cuello exijo humedades
de su pecho
relámpagos




17 octubre 2011

This is Nowhere

[Fotografía de Arnold Eagle]




aunque no lo parezca
el viajante de Nowhere
ha pasado por casa

ha estado allí
desde las diez en punto
hasta después del mediodía

el viajante ha barrido el pasillo
y ha fregado los suelos
ha limpiado el polvo del aparador

antes de partir
ha visto muertos entre las pelusas
y ha deseado pensar en Ella

pero sólo había espacio
para su propia ficción
para su silencio
para su abanico de torturas

aunque lo ha evitado
sólo ha podido pensar en Él
en cómo se mostraba en casa
en cómo sentía su compañía

atrapado en el cajón más pequeño
con un desprecio incontenible
furioso porque nunca daba nada
ausente siempre en sus destinos
sordo cuando Ella insistía
en un segundo de sus labios

aunque no lo parezca
el viajante de Nowhere
ha pasado por casa

ha estado allí
desde las diez en punto
hasta después del mediodía

el viajante ha barrido la despensa
y ha fregado los platos
ha limpiado el polvo del colchón

y ahora todo es impecable

Eraser




traté de borrar a alguien
como desaparecen
los errores en lápiz

como desaparecen
los errores sobre papel
traté de borrar los años

traté de borrar a alguien
que resultó ser
yo mismo

pensé que bastaría con soplar
con hacerlo con fuerza
después
sobre los restos


14 octubre 2011

Ayer. Hoy. Hoy. Hoy.


ovillos de lana roja
gatos que se retuercen y enredan
junto al espejo que nada devuelve

es todo lo que podía ver entonces

sólo espejismos nítidos aterradores
deshechos en los hilos que abandonamos
anudándose
sobre la superficie de la caída


13 octubre 2011

Les petits bonheurs


Suena la alarma del despertador y lejos de molestarme, sonrío, aún con las legañas puestas, aún con restos de sueño por el cuerpo. Me giro hacia un lado y acerco mi mano izquierda hacia su vientre. Julia me da los buenos días desde dentro. Entonces, Elena se estira, alarga el bostezo y se encamina hacia la ducha. Permanezco un rato más bajo las sábanas y sin quererlo me quedo dormido. Su olor a gel de frutas me hace abrir los ojos y el beso me sabe a despedida. Pasarán más de 10 horas hasta que pueda disfrutar de ellas otra vez.


El primer largo viaje


Sitúo mis pies uno tras otro, adornados con las Adidas más modernas. Descubro que mi pulso es rápido. Detrás de mí se cierra la puerta. Soy el último en subir. Atrás queda también el andén y en mis ojos aún se solapan las imágenes de la despedida: las manos de mi padre, la sonrisa de mis hermanas, las tímidas lágrimas de mi madre. Esto es lo que dejo. Esto y mucho más. Pero qué me espera. No sé si seré fuerte. Ahora mismo me siento tan inseguro que dudo aún de que éste sea el tren que me ha de llevar lejos. Me deslizo entonces por el pasillo. Estoy nervioso y golpeo con mi mochila a algunos pasajeros. A uno y otro lado. De entre todos ellos, uno me acobarda con una sola mirada fugaz. Qué me espera. No sé si seré fuerte.


Poética blasfema


- Si sigues así, nadie querrá leer tus poemas. Te advierto que coquetear con la locura puede ser muy peligroso.

- Yo sólo quiero volverme loco y dejar de escribir.