
aún quedan calles solas
donde los guías mueren
desorientados
perdidos
sobre finos cabellos en la noche
donde los vagabundos nunca roncan más que tú
a esas horas en que aún nos tratamos bien
porque nos conocemos mal
a esas horas en que esperan los besos
dedicados
sin reconocer el olor a carne fingida
es octubre y probablemente ya
no creamos en nada
o creamos
que ya nada puede con nosotros
que nada puede anegarnos
10 lo que dejas aquí:
ya nada puede con nosotros
o eso creemos
me encantan tus letras....
muy buen blog, y buenas poesías. sigue orando!
Buen poema.
Te agrego a mi lista de Sputniks, a no ser que no quieras ser un satélite poético.
:)
me fui a otro lugar y a otro tiempo leyendo tu poema. y eso no está nada mal (al menos, mientras sea sólo por un rato).
saludos estimado.
"sin reconocer el olor a carne fingida"...es tan real que casi duele..
me gustó mucho, te sigo
Joder, qué bueno.
Que haya tenido que encontrar tu blog tan tarde...
ideas y poemas y voces.
Queremos más!!!
Publicar un comentario en la entrada