13 octubre 2011
El primer largo viaje
Sitúo mis pies uno tras otro, adornados con las Adidas más modernas. Descubro que mi pulso es rápido. Detrás de mí se cierra la puerta. Soy el último en subir. Atrás queda también el andén y en mis ojos aún se solapan las imágenes de la despedida: las manos de mi padre, la sonrisa de mis hermanas, las tímidas lágrimas de mi madre. Esto es lo que dejo. Esto y mucho más. Pero qué me espera. No sé si seré fuerte. Ahora mismo me siento tan inseguro que dudo aún de que éste sea el tren que me ha de llevar lejos. Me deslizo entonces por el pasillo. Estoy nervioso y golpeo con mi mochila a algunos pasajeros. A uno y otro lado. De entre todos ellos, uno me acobarda con una sola mirada fugaz. Qué me espera. No sé si seré fuerte.
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1 lo que dejas aquí:
yo sé que sí. :)
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